Capacitación busca reducir prostitución

Capacitación busca reducir prostitución

imagen1Trabajadoras sexuales, con ayuda del Ministerio de Trabajo, montan centro de belleza y costura.

Antecedentes

El artículo 331 de la Constitución “garantiza a las mujeres igualdad en el acceso al empleo, a la formación y profesión laboral y profesional, a la remuneración equitativa, y a la iniciativa de trabajo autónomo.

Además, se  ordena adoptar medidas necesarias para eliminar la desigualdad y se prohíbe toda forma de discriminación

En 1966, mediante decreto supremo se creó el Secap, el organismo encargado de la formación profesional de los sectores pobres del país.

El Ministerio de Trabajo escuchó las demandas del colectivo de mujeres que fueron realizadas en septiembre. Como resultado la cartera de Estado destinó US$ 100.000 para la construcción de un centro de capacitación microempresarial.

Con dichos fondos, desde el viernes último, se cuenta con un lugar adecuado para su preparación que está equipado con máquinas de coser, telas e hilos. Además de este taller de costura se hay montado un gabinete de belleza.

Se capacitarán 400 mujeres en dos talleres ubicados en Durán y en Guayaquil. Luego abrirán microempresas.

Anabelle Arévalo, sicóloga del Centro Ecuatoriano de Promoción a la Mujer (Cepam), considera que es difícil que una mujer que se ha dedicado a la prostitución durante tanto tiempo abandone esta actividad “de la noche a la mañana”. La especialista señala por ello que capacitarlas y montar centros de costura o belleza tendrá como resultado que “ellas entiendan que hay otras alternativas, porque desde su punto de vista de ellas no están haciendo nada incorrecto”. Aun así reconoce que convencerlas de participar en un curso u otro trabajo es complejo. “Dicen para qué, si acá gano más”.

Por eso indica que debe haber un programa integral de prevención de la prostitución y no solo iniciativas puntuales. “Requieren tratamiento especial. La prevención también pasa por la formación en valores”.

Tomado de la versión impresa del Diario El Telégrafo del 17 de Febrero del 2009
Anuncios