Violencia deja más muerte en hogares

Violencia deja más muerte en hogares

Tomado de la versión impresa de Diario El Universo del 12 de Julio del 2009

En Ecuador no hay estadísticas específicas sobre asesinatos entre parejas, pero registros de denuncias y levantamientos de cadáveres realizados por la Policía revelan que solo entre abril pasado y los primeros días de este mes, 26 personas murieron en los ataques calificados como crímenes pasionales.

Entre esas víctimas hay una joven atacada por su padre mientras agredía a su madre y tres hombres: uno aparentemente agredido por su esposa y en los otros se investiga a parejas de sus ex convivientes.

En Guayas hubo 15 muertes; 8 en Pichincha; 2 en Manabí; y 1 en Chimborazo.

“Para el mejor padre del mundo. De tu hija que te quiere mucho: Katherine”. Con ese amor que brota de manera espontánea en los niños, la pequeña de 12 años escribió este mensaje al pie de la foto de su papá, Wilmo Chafla Zavala, quien cuatro días antes de recibir esa tarjeta por el Día del Padre descargó contra ella dos disparos. Uno en la mano y otro en la sien, con el que calló su vida.

Encolerizado por los celos infundados, según los vecinos, con otros dos disparos también en la cabeza mató a su esposa, Mercy Bustamante, quien llevaba en el vientre a su cuarto hijo, de 6 meses de gestación.

La escena ocurrió alrededor de las 08:15 del pasado 17 de junio, en el barrio Cien Camas, en Milagro, cantón que junto a Naranjito registran la muerte de cuatro mujeres asesinadas por sus parejas en los últimos tres meses, según datos de la Policía Judicial de esas ciudades.

Alicia Remache fue la última. La noche del sábado 4 de julio, en su intento de huir de su ex conviviente, Flavio Salazar Macías, fue apuñalada. De nada sirvieron los gritos de dos de los cuatro hijos menores que estaban en la vivienda, en la av. Augusto Ayala, en Naranjito.

Marisela León Palma, de 22 años, asesinada a puñaladas en ese mismo cantón el pasado 19 de abril, y Sonia Martínez Espinoza, de 34 años, en la ciudadela La Lolita, Milagro, el pasado 1 de abril, murieron en circunstancias similares.

En Guayaquil, donde ocurrieron ocho de esos crímenes, la escena del cuerpo ensangrentado y los gemidos de Elizabeth Vargas no se borran de la mente de Glenda Loor, madre de la joven. El cuerpo de la mujer yacía en uno de los cuartos de la vivienda de la progenitora, donde fue apuñalada por su ex conviviente, Javier Aranés, quien tras asesinarla intentó degollarse, en medio de los gritos del pequeño Andy, de 2 años, hijo de la pareja.

El caso de una adolescente de 14 años en el que se investiga al novio de la joven es uno de los más recientes. En el hecho, ocurrido el pasado 30 de junio, las autoridades forenses determinaron que a la menor, tras estrangularla, le extirparon el órgano reproductor, supuestamente para extraer el útero con el feto de seis meses de embarazo que ella tenía. El cuerpo dentro de una caja de cartón fue encontrado en el cantón Lomas de Sargentillo.

MILAGRO, Guayas. Una tarjeta para su mejor amiga es uno de los últimos recuerdos de la pequeña Katherine, asesinada junto con su madre por su progenitor.
MILAGRO, Guayas. Una tarjeta para su mejor amiga es uno de los últimos recuerdos de la pequeña Katherine, asesinada junto con su madre por su progenitor.

Hay más casos, más agresividad, más violencia en los crímenes de parejas en el último año, dicen autoridades que deben atender a víctimas o victimarios. En las comisarías de la Mujer y la Familia aumentan las denuncias de mujeres contra sus parejas y para recibir una boleta de auxilio que las mantenga a salvo.

Esa boleta buscaba Noemí Angulo la tarde del martes pasado en la Comisaría Segunda. La joven de 25 años, con su bebé en brazos, contó que su conviviente, tras golpearla a ella y su hija, las echó de la casa.

En ese despacho, la comisaria Miriam Ponce revela que cada mes se receptan entre 500 y 600 denuncias, de las cuales de un 15% a 20% corresponden a hombres maltratados, porcentaje que también va en aumento, refiere la funcionaria.

En la Comisaría Cuarta, las denuncias reflejan que el 55% son de mujeres que provienen de hogares disfuncionales. Hijos de padres divorciados, hogares desintegrados por la migración, alcohol o drogas, la mayor parte de estratos bajos.

Ponce advierte como preocupante el incremento de casos donde la violencia es más agresiva. Mujeres que llegan con roturas en la cabeza, fracturas de huesos o traumas severos, “algo que no se registraba antes”, sostiene al argumentar que este tipo de casos, de 3 o 4 que se registraban el año pasado, subieron a 13, y al tratarse de denuncias que exceden los tres días de incapacidad, pasan a ser competencia de los fiscales.

No obstante, en la Fiscalía, el coordinador de la Unidad de Delitos Contra la Vida, René Astudillo, refiere que ellos asumen la investigación de delitos que significan un periodo de más de 30 días de incapacidad, y son los juzgados los encargados de esos casos. Sin embargo, al menos en el 4º y 5º Tribunal, estos no han llegado.

Ponce advierte la necesidad de medidas más severas porque considera que las sanciones son muy blandas, de 5 a 7 días de prisión en caso de contravenciones, mientras la multas oscilan entre 14 y 28 dólares. Astudillo agrega que de nada servirán leyes más duras si no se va al origen del problema, a la formación en el hogar y en los planteles educativos.

Tras los crímenes, la peor parte la llevan los hijos. Los hermanos de Katherine están en medio de una disputa entre parientes de la madre y del padre autor del asesinato, quien está detenido. Claudio, de 8 años, vive en Milagro con una amiga de su progenitora. Glenda busca trabajo para mantener al pequeño Andy. José Rivera, mecánico y padre de siete hijos, junto con su esposa intentan criar a los cuatro de su ex nuera Alicia, uno de ellos discapacitado, para quien piden una silla de ruedas.

Cifras

500 casos. Es el promedio de denuncias que se receptan en las comisarías 2ª y 4ª.

20% aumento. Los casos de hombres maltratados también subieron en ese porcentaje.

Jóvenes se capacitan para conocer sus derechos

Jóvenes se capacitan para conocer sus derechos

Tomado de la versión impresa de Diario El Telégrafo del viernes 3 de Julio del 2009

Hace diez años imparten a los adolescentes talleres sobre sexualidad y planes reproductivos.

Cinthia Cuero estudiaba en el colegio Guayaquil cuando un vecino la invitó a asistir a uno de los talleres para promover los derechos sexuales y reproductivos que se impartían en el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam).

Con la aprobación de sus padres integró parte del grupo de alumnos de la entidad educativa Carlos Estarellas Avilés, ubicada en el Guasmo,    quienes recibían los talleres en el Cepam, donde se dictaban las charlas y en el que por aproximadamente siete años se desempeñó como promotora. Ahora,  a los  23 años, cumple el rol de facilitadora juvenil y enseña a un promedio de 45 adolescentes de 11 colegios, que se capacitan una vez a la semana, entre martes y jueves.

Cuenta que, en la época que se preparó, tuvo la guía de personas adultas. “Todo el conocimiento que nos daban se construía a partir de la valoración de nuestras opiniones como jóvenes. Eran profesionales en ramas sociales y el estar en ese proceso me ayudó a escoger la profesión de psicólogía clínica que curso a través de una beca que me gané en el Cepam”.

Jéssica Cortés, quien actualmente estudia Sociología, a partir de una beca de la institución, fue otra de las beneficiadas al convertirse en facilitadora juvenil, luego de cinco años de ser promotora.  “Ingresé cuando tenía 14 años, y como vengo de un proceso de formación como promotora se me hizo fácil relacionarme y trabajar con los chicos y responder sus inquietudes”, manifiesta.

Para Jair Briones, de 22 años y estudiante de Periodismo becado por la fundación, la historia fue diferente. “Entré al Cepam en el programa  La exposición nacional itinerante en once derechos humanos desde una mirada juvenil. Recorrí el país y escuché muchas experiencias sobre el pensamiento de los jóvenes en este tema. Aprendí a reconocerme como sujeto de derecho y a defenderlos”, explica.

Cinthia Cuero (d. de pie), conversa con los jóvenes estudiantes sobre la prevención de embarazos.
Cinthia Cuero (d. de pie), conversa con los jóvenes estudiantes sobre la prevención de embarazos.

Para que los tres jóvenes logren ser facilitadores no debieron cumplir ningún proceso establecido. Por ser dinámicos y constantes tienen la oportunidad de vincularse con diferentes proyectos, entre ellos el programa por los derechos sexuales y reproductivos, la mesa cantonal de jóvenes y el acuerdo nacional por la participación juvenil en la reforma de la Constitución.

En la fundación, además de instruir a los estudiantes que fluctúan entre los 14 y 18 años, en temas relacionados con la identidad y sexualidad, prevención de embarazo, acceso a servicios de salud, derechos sexuales y reproductivos, violencia sexual, VIH Sida y este año la masculinidad, se da la oportunidad a través de méritos que los chicos continúen con sus estudios universitarios.

Así lo confirma María Eugenia Foster, de 25 años, quien también es facilitadora juvenil desde los 19, al explicar que ahora se utiliza en el asesoramiento de los aprendices una metodología denominada Joven de par a par. “Incorpora a jóvenes que fueron promotores y que una vez que ganaron una beca cumplen como voluntarios la labor de facilitadores con la intención de trabajar de manera dinámica  y utilizar un lenguaje propio de la edad”.

Sostiene que como el proceso de formación de promotores se extiende desde abril hasta enero (como el año lectivo), el Cepam realiza actividades con la finalidad de que los alumnos sean voceros de sus derechos.

Enumeró varias acciones, como la que efectuarán el 12 de agosto próximo cuando se celebre el Día Internacional de la Juventud. Durante ese mes efectuarán eventos en los centros de salud. “Otro componente desde el área de jóvenes es trabajar como apoyo técnico para las unidades de salud y abrir el servicio para atención de los adolescente”.

Asimismo, el 12 de septiembre, que recordará el Día Nacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos, organizarán actividades dentro de los colegios. En noviembre, al recordar el Día de No Violencia en Contra de la Mujer, se hará un plantón en una avenida principal.

Y finalizará en diciembre con la semana de la salud para promover cómo prevenir el VIH Sida. “Los chicos no solo reciben talleres, para complementar otras habilidades toman otros módulos alternativos divididos en teatro, de creatividad y de comunicación”, afirma.

Grecia Rodríguez, de 18 años y alumna del sexto año del Francisco de Orellana, relata que desde hace tres años cursa los talleres en la entidad y durante ese tiempo tomó mayor conciencia en estos temas que son tabúes. “En el colegio no nos enseñan nada sobre sexualidad, por eso los jóvenes no conocen los riesgos de tener relaciones prematuras y cometen muchos errores”.

Sonia Rodríguez, coordinadora del área de jóvenes, argumenta que el fin que se persigue con dictar los talleres es “que reflexionen y cuestionen los mitos e información equívoca que tienen sobre la sexualidad, masculinidad, feminidad, enamoramiento, etc”.

Jéssica Cortés
Facilitadora juvenil

“Como vengo de un proceso de formación como promotora  se me hizo fácil relacionarme y trabajar con los chicos”.

Infórmate +

Los estudiantes que estén interesados en formar parte de los talleres sobre los derechos sexuales y reproductivos pueden llamar para mayor información al 2447347.
La fundación Cepam está ubicado en Francisco Robles y Tercer callejón 44 contiguo al mercado Caraguay.